
y cuando desperté, seguía viviendo en ese sueño. Una vida marcada por emociones fuertes, vivencias inolvidables y sinfines de aventuras imborrables.
Una vez me enamoré, y nuncá más dejé de sentirme asi. Es el silencio de esta habitación la que ahoga todos los pesares y confía en mi perseverancia absoluta que me conduce a una vida libre. Ahora es facil, es fácil dejar escapar una sonrisa de mis labios y con seguridad soltar un leve "adios". Es a veces la necesidad como humanos la que nos lleva a ser fuertes y desarrollar facetas antes desconocidas para satisfacer esa inquietud interior que nos recuerda que tambien debemos gozar.
Si, es de valientes, lo se, regresar a ese pozo donde conoces ya su fin, y todo lo que ahi dentro vive. ¿ os habeis parado a pensar nunca si se puede amar a alguien sin sentirlo, sin necesidad, sin querer? Asi estoy yo. Es asi. Es el respeto a lo experimentado, es un agradecimiento por haberme hecho sentir mujer, es una mezcla en resumen. Y mientras seguimos pensando, la vida sigue su curso.
Se quita la ropa, soy incapaz de mirar, pues al primer instante que lo ves, tu recuerdo es aquellos bonitos 33 años en su piel, en su cuerpo. Todo aquello, desvanecido. Es efímero. Tu cuerpo es efimero. Lo que queda es tu persona interior. Es imposible pararse en el tiempo, es inútil rezar a ese que llamamos Dios, todo queda en tu corazón, y ahora tengo la dicha de haber gozado de aquellos 33 años que me convirtieron en mujer. Un amor, una amistad, un respeto. Todo queda en estas tres palabras. Dios, que grande me siento de haber vivido aquel cúmulo de sensaciones con tanta intesidad, pues ya nunca regresarán, solo nos queda el resto de la vida por delante. El presente y el futuro. Así como pasan los dias, meses, años vas cogiendo, si sabes, lo que la vida te ofrece, volviendo en este proceso a sembrar, y entonces, si eres capaz, ves los frutos. Pocas lágrimas, amor sin necesidad, amistad sin rencor.
Y seguia sin saber mirar, y cuando fui capaz... De él ya solo quedaba su grandeza como persona. Sus clases maestras dandome ejemplos y consejos, absorviendolos todos ellos con tanto énfasis que todo lo demás que me rodea es, en esos momentos, un mundo aparte. Disfrutar, escuchar sus filosofía, es para mí, disfrutar. Lamentarme, con mis 35 torpes años, y no ser para él absurdeces, si no más bien, mi fruto en persona madurar, es su modo de ver cada situación que yo le expongo.
Hacer el amor, sin decir te quiero, esa habitación, muda, testigo de lo que hubo, lamenta no recibir ese calor. Fue anoche, no una lucha de titanes, fue meter dos corazones calientes, arduos de deseo, en un congelador para calmar ese dolor que produce el silencio. Pánico a esos momentos extremos donde en cada poro de nuestra piel residia el amor con consecuencias.
Todo en fin, es un simple pasado sin necesidad de querer resurgir. Las cenizas, reposan en nuestro interior, y solo Dios dirá.
Me duermo,...
Desde mi rinconcito de Najpearl, siempre vuestra, Najwa.
PD: la vida es una caja de bombonees, nunca sabes lo que te va tocar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario